Mi experiencia en la visita al Centro Industrial Pacheco de VW (por Andrés Palacios)

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Andrés es administrador de Suran Club, juntos a Ziro y Fernando se encargan de nuestro Foro. Si bien como el mismo cuenta tuvo en otras oportundades la posibilida de visitar Volkswagen Pacheco. Nos cuenta en su reseña porque esta vez fue especial .
Decidimos publicarla porque manifiesta en sus palabras todo lo que un como mimebro de Suran Club y como administrador queremos siemrpe transmitir a la comunidad. Amor, pasion, entrega y fidelidad por la marca y el vehículo que nos une Volkswagen Suran.

“En breve publicaremos con Walter, Fernando y Ziro una reseña lo masdetallada posible para intentar trasmitirles al máximo detalle posible lo quese vivió en la visita a la planta de VW.

Pero esta es mi publicación, donde busco contarles lo que me pasó a mi. Hace
bastantes años, cuando era organizador del Club del Gol, me tocó visitar la
planta en 4 oportunidades, cumpliendo el Rol que le tocó cumplir ayer a Walter,
como responsable del grupo en cierta forma.
En aquel entonces, un poco la edad, sentir la responsabilidad, el interlocutor
por parte de la automotriz hizo que la visita no la sintiera tan plena como la
de ayer.

La visita de ayer fue cargada de muchas emociones, saber por un lado que era
algo que se venía trabajando, solicitando y buscando hace 3 años por parte de
Walter, saber que iba a ver como se ensamblaba el auto que me gusta, el auto
que tengo, nuestra querida Suran le dio un plus aún antes de haber cruzado los
portales de acceso con la credencial de visita en la mano.

Cruzamos la puerta y comenzó la veda, por razones obvias no se puede sacar
ni una sola foto, salvo las que hagamos con nuestra retina y logremos almacenar
en nuestra memoria.
Alejandro Di Lorenzo le dio un toque humanístico a la visita que realmente hizo
una diferencia importante, alguien que conoce a VW hace 40 años, que la vio en
sus inicios en San Justo, luego la etapa complicada de Autolatina y finalmente
el camino que está recorriendo hoy. Sus explicaciones, un poco alejadas de lo
técnico (pero con buen conocimiento en ese aspecto) realmente me hicieron el
día.

Tal y como mencionó casi al pasar, el Centro Industrial Pacheco es uno de los
pocos (si no el único) que permite en una visita pasar a metros de donde se
están soldando piezas, de donde se le está poniendo el tren motriz a una Suran,
o donde se produce el casamiento entre el chasis y la carrocería de una Amarok,
donde le ponen el tablero, los asientos, entre otras tantas operaciones, estás
ahí, casi sos parte de ello. Hasta podés cruzar algunas palabras con los
empleados tratando de no distraerlos o entorpecer su labor. Lo demás entra por
los ojos, ver un casco sin pintura, como de partes sueltas se llega a un casco,
ver mas adelante en el recorrido el casco pintado y como empieza a tener las
primeras cosas en el interior o en el vano motor, el incesante circular de los
auto elevadores abasteciendo partes… cada cajón de esos que están al lado de
los puestos de los operarios alcanza para apenas 2 horas de trabajo… vaya
sincronización que tiene todo, es un engranaje muy ajustado.

Poco a poco ese casco se va convirtiendo en una Suran, en una hermana de
nuestro vehículo, con sus pros y sus contras, con todo el combo, es justamente
lo que lo hace interesante… en nuestro vehículo.

Un poco mas arriba contaba que me tocó hace años visitar la planta 4 veces,
en la primera de esas visitas, hubo muchos “pluces”, visitamos la
planta de pintura, vestidos como muñequitos con los trajes especiales, vimos el
proceso de cataforesis, las cabinas de pintura, los hornos de secado, todo el
proceso, también visitamos el área de ingeniería, donde se realizan mediciones
de algún auto terminado, o casco seleccionado al azar… el área de mediciones
era deslumbrante, un gran mármol metálico de 4 metros por 4 metros según lo
recuerdo, aislado mecánicamente de las vibraciones del edificio, el
instrumental… sencillamente exquisito, también visitamos un área que ahora no
recuerdo su nombre donde miden el desgaste de las partes, un robot abría y
cerraba la puerta de un polo, un banco de pruebas donde tenían un motor 1.9SD
de un Polo y en marcha lo exponían a carga simulando la que tiene al mover el
auto y ver como en la oscuridad el múltiple se pone al rojo vivo y por último
me acompañaba mi viejo, un apasionado de saber el como de cada cosa, la
trastienda del asunto, ver su cara de asombro y satisfacción garpó aquella
visita.
Pero esta, esta fue muy diferente, fue mas, vi el auto que hoy tengo, el que
nos gusta y el que en muchos casos “amamos”, a diferencia de aquellas
viejas visitas donde vimos como se fabricaba el Polo Classic, nada que ver con
mi auto en ese momento.

Me pegué todo lo que pude a Alejandro Di Lorenzo y le pregunté todo lo que me
surgía, los datos fríos son eso, datos fríos, como por ejemplo que el casco
desde su primer punto de soldadura hasta que está listo para pasar a pintura
tarda 14 minutos en la calesita y que un auto completo, desde que se estampa el
primer panel hasta que sale al playón de exportación tarde 17 horas, que se
produce a razón de 3 Amarok por 1 Suran, que de la producción diaria de Suran,
solo un puñado van a Brasil, son solo datos que con el correr de las horas se
vuelven difusos, pero lo que realmente no se borra mas es ver pasar por arriba de
la cabeza en alguno de los pasillos una “Spacefox” (esa se va a
Brasil) justo antes de que llegara al puesto donde se le ponen las puertas o
ver una Amarok en proceso de armado con volante a la derecha, que uno de mis
compañeros de visita, de oficio cerrajero del automotor, se acerca a los
empleados que estaban regulando la tapa de baúl para hacerle algún chiste y que
estos se lo sigan, o ver como otro empleado cambia un faro porque no le gusta
como quedó son algunas de las muchas fotos que me llevo, fotos que solo pude
sacar con mis ojos y almacenar en mi memoria esperando poder volver a recorrer
esos pasillos alguna vez mas antes del 2019, donde supuestamente según los
medios especializados, nuestra amada Suran dejará de circular entre los brazos
robóticos y los empleados con mamelucos de VW.

Sin duda, esta no fue como ninguna de las 4 visitas anteriores,
definitivamente esta fue LA VISITA a la planta de VW, la casa de La Cross, mi
Cross!

Gracias Walter por insistir tres años, por no cansarte y seguir pidiendo quenos abran las puertas, gracias VW por permitirnos espiar un poquito como ydonde hacen el auto que hoy manejamos… GRACIAS!”

GRACIAS A VOS ANDRES PALACIOS POR ESTAS PALABRAS!

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Author: Suran Club

3 Responses to "Mi experiencia en la visita al Centro Industrial Pacheco de VW (por Andrés Palacios)"

  1. Carlos Cura
    Carlos Cura Posted on 9 noviembre, 2018 at 21:46

    ♥️👏👏👏

  2. Joss Castillo
    Joss Castillo Posted on 10 noviembre, 2018 at 03:07

    Exelente relato casi cómo si hubiera estado ahí muchas gracias!!!!👏👏👏👏👏

  3. Claudio Fernandez
    Claudio Fernandez Posted on 10 noviembre, 2018 at 10:52

    Muy bueno .muchachos gracias.el momento que pasamos.deceo de todo corazón que todos los miembros del grupo .tengan la posibilidad de visitar.la planta